
Durante una entrevista en el programa Vozz Matutina, Cedeño sostuvo que, aunque la relación entre el Gobierno y la cúpula del PRM es “institucionalmente sólida”, esa cercanía no se traduce en beneficios ni participación real para las bases, que se sienten excluidas de las decisiones y de los espacios de poder dentro de la administración pública.
El legislador denunció que en varias provincias el PRM opera como “estructuras cerradas”, controladas por pequeños grupos o “anillos” de poder, una práctica que calificó de incompatible con los principios democráticos y que, advirtió, puede generar apatía y desmovilización de cara a futuros procesos electorales.
Cedeño reveló que evalúa aspirar a la Secretaría General del partido, pero condicionó cualquier candidatura a que el proceso se defina mediante elecciones abiertas y con participación del padrón completo de militantes, rechazando consensos impuestos que —a su juicio— restan legitimidad a la dirigencia.
Aunque reiteró su respaldo al presidente Luis Abinader en materia de transparencia y lucha contra la corrupción, el diputado lanzó una advertencia directa a su propio partido: sin democracia interna, resultados tangibles y conexión real con las bases, el discurso ético del PRM corre el riesgo de quedarse en promesas y erosionar su continuidad en el poder.