{"id":383652,"date":"2026-05-31T01:11:11","date_gmt":"2026-05-31T05:11:11","guid":{"rendered":"http:\/\/almomento.net\/?p=1123990"},"modified":"2026-05-31T01:11:11","modified_gmt":"2026-05-31T05:11:11","slug":"en-las-alas-de-una-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mundoalvivo.com\/?p=383652","title":{"rendered":"En las alas de una cruz"},"content":{"rendered":"<p><b><\/b>\u00a0He tenido frente a m\u00ed los folios de un registro judicial que custodia un hecho criminal acontecido hace m\u00e1s de medio \u00a0siglo. Estos legajos, ya amarillentos por el rigor del tiempo, describen una historia que parece trazada por un guionista de pel\u00edculas de horror.<\/p>\n<p>Son, en esencia, una cr\u00f3nica de sombras que comenz\u00f3 una madrugada de septiembre del a\u00f1o de 1973, cuando el mundo parec\u00eda haberse detenido bajo el peso de un invierno eterno, resisti\u00e9ndose al olvido impune de los a\u00f1os.<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n de este antiguo registro judicial parte de la llegada de un joven a la Subcomisaria de un enclave cercano a la costa chilena. Se trataba de Juan Andr\u00e9s, un muchacho de veinte y tantos a\u00f1os que tra\u00eda tatuado en la piel el sol del Caribe y en su voz, la donosura natural de su isla.<\/p>\n<p>Como es obvio, Juan Andr\u00e9s no pertenec\u00eda a esa geograf\u00eda de cerros fr\u00edos y brumas; era una presencia singular, un n\u00e1ufrago de la historia atrapado en un tiempo extra\u00f1o, distinto y tan profundo como un t\u00fanel infinito.<\/p>\n<p>El Informe del oficial de turno de esa noche aciaga narra como Juan Andr\u00e9s le fue entregado por una patrulla naval. Explica que, en la penumbra del calabozo, la figura del joven era desgarradora. Se quejaba de un dolor que nac\u00eda de su abdomen, donde el fuego de la intolerancia cruel hab\u00eda dejado huellas imborrables.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1123991\" aria-describedby=\"caption-attachment-1123991\" style=\"width: 207px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-1123991\" src=\"https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/en-las-alas-de-una-cruz.jpg\" alt=\"\" width=\"207\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/calentondominicano.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/en-las-alas-de-una-cruz.jpg 207w, http:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/juan-66x95.jpg 66w, http:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/juan-173x250.jpg 173w, http:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/juan-152x220.jpg 152w, https:\/\/calentondominicano.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/en-las-alas-de-una-cruz-1.jpg 212w\" sizes=\"auto, (max-width: 207px) 100vw, 207px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1123991\" class=\"wp-caption-text\">Juan Antonio Blanco Castillo\u00a0(1948\u20131973)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n, el param\u00e9dico del recinto, enfrentando el espanto, dictamin\u00f3 lo que el sentido com\u00fan impon\u00eda: aquel cuerpo, marcado por el mapa de la tortura, no ten\u00eda espacio en una celda, sino el cuidado de manos compasivas.<\/p>\n<p>Juan Andr\u00e9s, como si siguiera una ruta fatal trazada por el destino, estaba ah\u00ed por la sospecha de que conoc\u00eda la ubicaci\u00f3n de pertrechos ocultos \u00a0bajo una plaza en la capital. Esta sospecha fue su sentencia de muerte.<\/p>\n<p>La cr\u00f3nica se interna serpenteando los senderos rurales de la Cordillera de la Costa. S\u00e9 infiere, por el precario estado de salud del custodiado, que la llama de su existencia se extingu\u00eda ya, ante la indiferencia de la penumbra. No hubo acto f\u00fanebre ni registros oficiales que certificaran su deceso.<\/p>\n<div>En su lugar, hubo un veh\u00edculo que se perdi\u00f3 en la densa oscuridad de la noche. All\u00ed, en una vereda solitaria de los accidentados caminos \u2013 exactamente en la Curva M, de Colliguay&#8211; \u00a0el joven que cruz\u00f3 el oc\u00e9ano fue devuelto a la tierra sin m\u00e1s testigo que el viento.<\/div>\n<p>Lo que sigui\u00f3 al hallazgo del cad\u00e1ver an\u00f3nimo, fue un laberinto de papeles perdidos. Los resultados de la necropsia que debieron devolverle su nombre, simplemente se esfumaron. Todo desapareci\u00f3 en los s\u00f3tanos de la burocracia de la dictadura, pretendiendo que la existencia de aquel joven dominicano fuera solo un rumor de aquella tr\u00e1gica \u00e9poca.<\/p>\n<p>Pero como cada crimen deja su huella, la fisonom\u00eda de la v\u00edctima \u2013esa piel que guardaba el rastro de otras latitudes\u2014 lo hac\u00eda inconfundible. No hac\u00eda falta un juez\u00a0 para entender la verdad: el muchacho que agonizaba en el calabozo y el cuerpo hallado en la berma del camino eran la misma alma herida. El papel forense extraviado es, en realidad, la prueba definitiva del ruin ocultamiento.<\/p>\n<p>Este relato es la voz que rubrica un acta de justicia humana. Reconocer\u00a0 que Juan Andr\u00e9s Blanco Castillo estuvo all\u00ed, es el primer paso para cerrar una herida que lleva abierta medio siglo. La justicia, a veces no se encuentra en los tribunales sino en los s\u00edmbolos.<\/p>\n<p>Por ello, en esa curva, la\u00a0 M de Colliguay, donde el desamparo se detuvo para hacerse eterno, el simbolismo alza hoy una cruz; no de duelo, sino de descanso definitivo para Juan Andr\u00e9s. Con el tiempo, ha \u00a0quedado marcado el punto exacto donde la barbarie intent\u00f3 poner el olvido.<\/p>\n<div>La verdad resplandeciente erige un faro luminoso para que quien transite este valle conozca\u00a0 la historia de este joven \u00a0dominicano, \u00a0suspendido hoy en las alas redentora de la cruz, \u00a0y encuentre por fin la paz en la noble quietud de esas tierras.<\/div>\n<p>P\/D.<\/p>\n<p><i>Juan Andr\u00e9s Blanco Castillo (15-03-1948\u201315-09-1973) &#8211;\u00a0<\/i><i>Siete militares retirados de Chile fueron condenados por el secuestro y los da\u00f1os ocasionados en 1973 al dominicano Juan Andr\u00e9s Blanco Castillo, hijo del pol\u00edtico y abogado Ram\u00f3n Andr\u00e9s Blanco Fern\u00e1ndez. Este proceso est\u00e1 pendiente de fallo definitivo en la Corte Suprema de Chile<\/i><\/p>\n<div>jpm-am<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0He tenido frente a m\u00ed los folios de un registro judicial que custodia un hecho criminal acontecido hace<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":383653,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-383652","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/en-las-alas-de-una-cruz.jpg",207,300,false],"thumbnail":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/en-las-alas-de-una-cruz-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/en-las-alas-de-una-cruz.jpg",207,300,false],"medium_large":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/en-las-alas-de-una-cruz.jpg",207,300,false],"large":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/en-las-alas-de-una-cruz.jpg",207,300,false],"1536x1536":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/en-las-alas-de-una-cruz.jpg",207,300,false],"2048x2048":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/en-las-alas-de-una-cruz.jpg",207,300,false],"reviewnews-large":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/en-las-alas-de-una-cruz.jpg",207,300,false],"reviewnews-medium":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/en-las-alas-de-una-cruz.jpg",207,300,false]},"author_info":{"info":["admin"]},"category_info":"<a href=\"https:\/\/mundoalvivo.com\/?cat=2\" rel=\"category\">NOTICIAS<\/a>","tag_info":"NOTICIAS","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/383652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=383652"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/383652\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/383653"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=383652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=383652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=383652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}