{"id":353850,"date":"2026-05-05T01:10:15","date_gmt":"2026-05-05T05:10:15","guid":{"rendered":"http:\/\/almomento.net\/?p=1117441"},"modified":"2026-05-05T01:10:15","modified_gmt":"2026-05-05T05:10:15","slug":"crepusculo-de-un-amigo-sancristobero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mundoalvivo.com\/?p=353850","title":{"rendered":"Crep\u00fasculo de un amigo sancristobero"},"content":{"rendered":"<p>Conoc\u00ed a mi amigo Fello en el umbral de 1958, al iniciar el cuarto a\u00f1o de la instrucci\u00f3n primaria. Ambos compart\u00edamos el aula en una escuela que entonces ostentaba el nombre de Presidente Trujillo, como casi todo en aquel pa\u00eds bajo sombra.<\/p>\n<div>Hab\u00eda llegado \u00e9l recientemente a San Crist\u00f3bal, hijo \u00fanico de una mujer humilde pero de esp\u00edritu inquebrantable. La geograf\u00eda de nuestras vidas coincid\u00eda en la misma calle, apenas separados por cien metros, lo que convert\u00eda el regreso a casa tras las clases en un rito cotidiano de complicidad y pasos compartidos<\/div>\n<p><b>Inquietudes tempranas y el destino esquivo<\/b><\/p>\n<p>En aquel trayecto, nuestras conversaciones abarcaban el universo entero. A menudo, Fello expon\u00eda temas que desbordaban mi entendimiento de ni\u00f1o; era un lector asiduo de la \u00abRevista de Sexolog\u00eda Luz\u00bb, ejemplares que obten\u00eda mediante la intercesi\u00f3n de adultos. Aquella precoz curiosidad por los laberintos de la psique me llev\u00f3 a vaticinar que su destino estar\u00eda en la psicolog\u00eda o en la terapia matrimonial.<\/p>\n<p>Y el presagio no carec\u00eda de fundamento. Tras graduarse de m\u00e9dico, parti\u00f3 hacia Espa\u00f1a para especializarse en psiquiatr\u00eda. Sin embargo, el retorno fue prematuro: sus maestros le sugirieron cambiar de rumbo, pues Fello pose\u00eda una empat\u00eda tan honda que terminaba habitando el padecimiento de sus pacientes. Le advirtieron que para ser un buen psiquiatra deb\u00eda erigir una muralla emocional, algo que su sensibilidad no pudo superar.<\/p>\n<p><b>El escenario y la historia compartida<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_1117443\" aria-describedby=\"caption-attachment-1117443\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-1117443\" src=\"https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-de-un-amigo-sancristobero.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"262\" srcset=\"https:\/\/calentondominicano.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-de-un-amigo-sancristobero.png 300w, https:\/\/calentondominicano.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-de-un-amigo-sancristobero-1.png 768w, http:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/mori-109x95.png 109w, http:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/mori-286x250.png 286w, http:\/\/almomento.net\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/mori-252x220.png 252w, https:\/\/calentondominicano.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-de-un-amigo-sancristobero-2.png 820w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1117443\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Herrera Morillo, izquierda, y el autor: 2015<\/figcaption><\/figure>\n<p>Al finalizar el sexto curso, el destino nos uni\u00f3 en las tablas de un drama escolar. Fello encarn\u00f3 su personaje con una naturalidad y soltura asombrosas. Esta faceta actoral se repetir\u00eda en el segundo a\u00f1o de bachillerato, donde solo \u00e9l y yo regresamos al escenario. Recuerdo vivamente la estampa hist\u00f3rica: \u00e9l interpretaba a Nicol\u00e1s de Ovando y yo a Caonabo; Olguita Dom\u00ednguez prestaba su gracia a Anacaona y el recordado Javier Dar\u00edo Garc\u00eda J\u00e1quez vest\u00eda los h\u00e1bitos del Padre Las Casas.<\/p>\n<p><b>El ardor patri\u00f3tico y la fragua del car\u00e1cter<\/b><\/p>\n<p>Hacia el ocaso del s\u00e9ptimo curso, el tiranicidio sacudi\u00f3 los cimientos del pa\u00eds. Fello, movido por un ardor patri\u00f3tico que ignoraba su minor\u00eda de edad, se enrol\u00f3 en el Movimiento 1J4. Junto a otros compa\u00f1eros, como Moncito, se congregaban en el Parque Piedras Vivas; all\u00ed, el clamor de los pitos y las g\u00fciras exig\u00eda una \u00abNavidad con Libertad\u00bb.<\/p>\n<p>Aquel fervor pol\u00edtico alarm\u00f3 a su madre, pues las consignas ganaban terreno a los deberes acad\u00e9micos. Ante el reproche materno, Fello, herido en su orgullo juvenil, emprendi\u00f3 una huida silenciosa hacia la capital por la antigua y angosta Carretera S\u00e1nchez. A mitad del camino, el azar quiso que un chofer de San Crist\u00f3bal lo reconociera, devolvi\u00e9ndolo al regazo del hogar.<\/p>\n<p><b>Soldado de la revoluci\u00f3n y l\u00edder estudiantil<\/b><\/p>\n<p>Curs\u00e1bamos el tercer a\u00f1o de bachillerato cuando estall\u00f3 la gesta de Abril de 1965. Con apenas diecisiete a\u00f1os, Fello fue de los primeros en acudir a Ciudad Nueva para inscribir su nombre como soldado constitucionalista.<\/p>\n<p>A\u00fan se evoca aquella haza\u00f1a donde, con temple de veterano, detuvo a dos soldados norteamericanos que se hab\u00edan adentrado por error en la zona constitucionalista a trav\u00e9s de la avenida Bol\u00edvar. Bajo su custodia, los condujo con todo y su veh\u00edculo hasta el edificio Copelo, sede del gobierno del coronel Francisco Caama\u00f1o De\u00f1\u00f3.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, ya en las aulas de la Escuela de Medicina de la UASD, cuando el eco tr\u00e1gico de la matanza de Tlatelolco sacudi\u00f3 el continente en 1968, Fello lider\u00f3 la indignaci\u00f3n estudiantil. Encabez\u00f3 una marcha desde el campus hasta la Embajada de M\u00e9xico, situada entonces frente al antiguo zool\u00f3gico. Armados de piedras y justa rabia, arremetieron contra la estructura de cristales de la sede diplom\u00e1tica de tal forma que la misi\u00f3n se vio obligada a mudarse de recinto.<\/p>\n<p><b>Luces y sombras: familia y ejercicio profesional<\/b><\/p>\n<p>El amor tambi\u00e9n lleg\u00f3 temprano; se cas\u00f3 con Rosa, su novia de los a\u00f1os universitarios. El fruto de aquella uni\u00f3n fueron dos hijos, pero el matrimonio result\u00f3 ser un puerto transitorio, desmoron\u00e1ndose ante las primeras dificultades de la vida adulta. Nunca indagu\u00e9 en las razones de su separaci\u00f3n, pero intu\u00ed que la inmadurez de los amores juveniles suele resquebrajarse ante los primeros embates de la realidad, desmoronando el ideal de una eternidad compartida.<\/p>\n<p>Consagr\u00f3 su carrera a la Salud P\u00fablica, sirviendo en el Estado y en el Seguro Social hasta su jubilaci\u00f3n. No obstante, en sus a\u00f1os de \u00edmpetu, fund\u00f3 una cl\u00ednica en un sector popular de la capital. El proyecto sucumbi\u00f3 a la quiebra: Fello pose\u00eda una nobleza tal que nunca aprendi\u00f3 el arte de cobrar a los enfermos.<\/p>\n<p><b>El crep\u00fasculo de una mente brillante<\/b><\/p>\n<p>Nuestra comunicaci\u00f3n fue un puente inquebrantable, incluso durante los doce a\u00f1os que pas\u00e9 form\u00e1ndome en M\u00e9xico. A principios de este a\u00f1o, me confes\u00f3 el diagn\u00f3stico de su destino: el Alzheimer empezaba a desdibujar sus d\u00edas.<\/p>\n<div>En las llamadas posteriores, su voz se torn\u00f3 un murmullo pausado y gris, cargado de una nota de derrota. Finalmente, recib\u00ed la noticia de su ingreso en una residencia geri\u00e1trica.<\/div>\n<p><b>El encuentro con el silencio<\/b><\/p>\n<p>Una tarde reciente acud\u00ed a visitarlo. Lo encontr\u00e9 con la mirada n\u00e1ufraga, perdida en el horizonte.<\/p>\n<p>Toqu\u00e9 su hombro izquierdo y su saludo fue un acto reflejo, un eco sin consciencia de qui\u00e9n ten\u00eda enfrente. Permanec\u00ed a su lado m\u00e1s de una hora, observando su tit\u00e1nico pero infructuoso esfuerzo por rescatar mi imagen de las sombras de su memoria. Intent\u00f3 aferrarse a mi voz, a mis relatos, pero el reconocimiento nunca lleg\u00f3. Le pregunt\u00e9 por viejos compa\u00f1eros y vi c\u00f3mo intentaba detener las im\u00e1genes que hu\u00edan de su mente, pero la neblina era ya demasiado espesa.<\/p>\n<p>Resulta incomprensible c\u00f3mo una mente tan brillante, capaz de publicar tres novelas de notable imaginaci\u00f3n, pueda hoy ser incapaz de descifrar la realidad inmediata. Aquella voz rotunda hoy solo produce balbuceos.<\/p>\n<p><b>Una lealtad m\u00e1s all\u00e1 del olvido<\/b><\/p>\n<p>La vida, en su misterio, suele ser cruel\u00a0os reserva estaciones de una injusticia inmerecida. Desconozco cu\u00e1nto tiempo m\u00e1s caminar\u00e1 Fello Herrera\u00a0Morillo por este mundo, o cu\u00e1l de los dos cruzar\u00e1 primero el umbral definitivo. Pero mientras mis fuerzas lo permitan, lo buscar\u00e9 en cualquier rinc\u00f3n donde el destino lo ubique.<\/p>\n<div>Porque la amistad verdadera, esa que se forja en el tiempo y se prueba en la adversidad, est\u00e1 muy por encima de las sombras de la mente; ella no se marchita, ni conoce el olvido.<\/div>\n<div>JPM<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conoc\u00ed a mi amigo Fello en el umbral de 1958, al iniciar el cuarto a\u00f1o de la instrucci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":353851,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-353850","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-de-un-amigo-sancristobero.png",300,262,false],"thumbnail":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-de-un-amigo-sancristobero-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-de-un-amigo-sancristobero.png",300,262,false],"medium_large":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-de-un-amigo-sancristobero.png",300,262,false],"large":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-de-un-amigo-sancristobero.png",300,262,false],"1536x1536":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-de-un-amigo-sancristobero.png",300,262,false],"2048x2048":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-de-un-amigo-sancristobero.png",300,262,false],"reviewnews-large":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-de-un-amigo-sancristobero.png",300,262,false],"reviewnews-medium":["https:\/\/mundoalvivo.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-de-un-amigo-sancristobero.png",300,262,false]},"author_info":{"info":["admin"]},"category_info":"<a href=\"https:\/\/mundoalvivo.com\/?cat=2\" rel=\"category\">NOTICIAS<\/a>","tag_info":"NOTICIAS","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/353850","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=353850"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/353850\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/353851"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=353850"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=353850"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mundoalvivo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=353850"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}